Yo puedo decidir que alguien
decida por mí, que otros decidan por su capacidad, madurez o vocación. Como
gobiernos, instituciones, técnicos, pero nace de una decisión mía. Pero cuando
yo puedo decidir, y no quiero o no puedo y deciden por mí, no es bueno, ya que
nos acorta la libertad que tenemos.
Hay momentos de la vida en
que es bueno que otros decidan por nosotros ya que somos incapaces de decidir
lo que nos hace bien. Niñez, adolescencia... etc. y así enseñarnos a tomar las decisiones más correctas. Pero
pasados estos momentos de la vida, necesitamos decidir por nosotros mismos,
elegir que es mejor para nosotros, sobre todo en lo personal, pero saliendo de
lo personal, necesitamos a alguien que decida a la hora de dirigir nuestra
relación con la sociedad, como a la hora de elegir un gobierno para que
mantenga una serie de orden en la sociedad en la que vivimos. Si viviéramos en
una anarquía, sería una sociedad donde nadie tuviera el poder, sería una
sociedad donde se viviría sin leyes ni restricciones, pero sería un caos,
impondría la ley del más fuerte en la mayor parte de los casos, mucha gente se
aprovecharía de la ausencia de leyes para dar paso al libre albedrio, y no se
respetaría a las personas, cada uno miraría por sí mismo, y le daría igual lo
que le pasara a los demás, por eso necesitamos a alguien “que tenga el poder”
pero que respete a los ciudadanos, y no por ser la máxima autoridad,
discriminar a los ciudadanos, mantener un ideal que estén de acuerdo los
ciudadanos porque son los que deben seguir estos ideales, y se respete sus
derechos. Por eso en estos casos se necesita a alguien que decida por nosotros,
gobiernos, instituciones...etc.
Actualmente, muchos personas
apuestan por el ideal anarquista por el descontento a causa de las medidas
tajantes que se están tomando a causa de la crisis, y con ello buscar una mayor
libertad, pero por tener una sociedad anarquista no van a encontrar más
libertad, van a encontrar albedrio, que nos llevaría al caos. La libertad se
basa en el respeto a los demás, y se encuentra una mayor libertad respetándose mutuamente,
y esto conlleva el cumplimiento de las normas establecidas.
Cada persona decidirá
por si misma siempre y cuando cumpla las leyes que se imponen, y decidirá en su
ámbito personal, ya sea en su empresa, en su casa, en sus amistades o relaciones
con el resto de personas. En estas situaciones nadie se podrá imponer ante las
decisiones que cada persona tome. Son sus decisiones y ahí sí que no se puede
meter nadie a prohibirlas.
Cada
persona tiene que mandar en sus vidas, y tener dignidad y no dejarse llevar por
los ideales de los demás, cada persona debe elegir cada uno de sus ideales, los
mas correctos para ponerle rumbo a su vida, y no decantarse por lo que le dicen
que tienen que hacer o aceptar, porque serian muñecos de esas personas, serian
personas dirigidas por estas, esclavos de estas. Tienen que elegir y aceptar lo
que vea correcto pero siempre respetando a los demás.
Ensayo filosofia, pregunta de Sara Romero.